Tanto la crisis como la oportunidad conviven al mismo tiempo.
- Inmobiliaria Golden Law

- 4 mar 2021
- 3 Min. de lectura

Haciendo honor a lo preceptuado por el equipo estratégico de Deloitte, en su texto “Impacto del COVID-19 en el mercado inmobiliario”, “La pandemia ocasionada por el Covid-19 se ha convertido en una de las crisis globales de mayor impacto en las últimas décadas”. La falta de preparación, conocimiento y previsión sobre la situación que ahora vivimos, llevaron a los distintos gobiernos a emplear y adoptar toda clase de medidas orientadas a mitigar la propagación de la epidemia, las cuales han tenido un impacto significativo en el crecimiento económico, en la dinámica de las empresas y en las condiciones sociales.
Son numerosos los artículos que intentan explicar al “Sars-CoV-2”. El virus que ahora vive entre nosotros puede ser estudiado desde todos los puntos de vista posibles. Y sea acerca su origen, características, consecuencias políticas, sociales y económicas, de cada renglón se concluye que la actual pandemia llegó para transformar la manera en que los seres humanos vivimos, pensamos, trabajamos, y consumimos bienes y servicios.
De ésta manera, el futuro se ha convertido en un desafío incierto en el que todos los sectores maniobran sobre escenarios de incertidumbre.
El sector inmobiliario no es ajeno a los efectos de ésta crisis, y en muchos aspectos, es una de las industrias que más está siendo impactada por la situación económica, la incertidumbre, y los esquemas de distanciamiento social planteados por los gobiernos.
Yolanda Fernández Pereira manifiesta en la revista Análisis Financiero lo siguiente: “En la situación actual, es un ejercicio de alto riesgo realizar previsiones de la evolución económica en general y, por ende, de la del mercado inmobiliario. La única alternativa es dibujar escenarios diferentes en función de hipótesis razonables. La realidad es que la extensión del brote epidémico del COVID-19 a todos los países ha hecho descarrilar de modo abrupto la economía mundial (…)”.
De hecho, la revista Dinero, publicó un artículo con el siguiente título: “Sector inmobiliario, con panorama gris”. El estudio realizado por la Cámara de Propiedad Raíz sostiene que, con la llegada del coronavirus y su fuerte impacto sobre la economía, “no solo cambiaron las perspectivas positivas que se tenían a principios de año para el sector inmobiliario, sino que además se espera una fuerte desaceleración de los arriendos y de las ventas, en especial en el sector comercial y en los estratos altos de vivienda”.
Está claro entonces que el año 2020 supuso una gran cantidad de retos para cada uno de nosotros. Las personas estamos contemplando un hecho trascendental e histórico que marcará –Y quién sabrá hasta cuándo-, el ritmo de la vida en todas las escalas, formas y dimensiones existentes. Hemos sufrido bajas, y aún no es posible vislumbrar una salida cercana. Pero la razón de éste escrito no es hacer mención de lo que ya es totalmente obvio. Su propósito es recordarles a ustedes, nuestros lectores, que la vida, justo como ahora, siempre estará dispuesta a sorprendernos. Tomemos éste momento como el impulso que necesitamos para tomar las riendas del verdadero curso de nuestra vida, encontremos un bello propósito, y despertemos cada día con la intención de vivirlo como si fuese el último.
En lo que se refiere al sector inmobiliario, Andrés Isaza Valencia transcribe en su texto “¿Cómo vamos? La respuesta del sector Inmobiliario frente al Coronavirus”, que “Es imposible tener certeza acerca de lo que sucederá. El problema médico que enfrenta el país es evidente al igual que sus repercusiones a nivel económico. Dicho esto, el sector inmobiliario ha demostrado ser resistente y flexible durante estos tiempos difíciles”. (Negrillas pertenecen al texto).
Así las cosas, el sector inmobiliario y constructor debería tomar ésta oportunidad para innovar y reinventarse. Ya sea acerca de sus procesos, o la forma en que interactúa con sus clientes. Éste es el mejor momento para convertir el sector en un verdadero motor para la sociedad.
Ya lo había manifestado el gran editor estadounidense Joseph Pulitzer de la siguiente manera: “Ojo a las situaciones inesperadas. En ellas se encierran a veces las grandes oportunidades”.




Comentarios